Veo que mi respetado vecino blogueril Carlos Esteban del Semanario Alba (medio del que tengo oido por ahí que es del OPUS DEI) azuza a los amigos del PP por que no parece que esten poniendo toda la carne en el asador con el tema de la incontitucionalidad los matrimonios gays.
No voy a entrar en si este tipo de matrimonio es constitucional o no. Simplemente, si no lo es, que cambien la constitución y punto. Si los cristianos gays no se quieren casar que no se caen, el resto, al igual que usted y que yo, pagan sus impuestos, votán, cumplen con sus deberes cívicos y por lo tanto están en su derecho de casarse, adoptar, divorciarse...etc.

Como a todo grupo humano, a la iglesia también le cuesta adaptarse a los nuevos tiempos. Gracias a Dios (sic), ya pasaron la época de la inquisición, la de Franco o la de Hitler en las que por diferentes motivos, todos ellos evidentemente punibles,las personas eran ajusticiadas, degradadas, encarceladas o exterminadas.
Hoy en día, gracias a Dios (otra vez), sólo nos encontramos con algunos fundamentalistas (talibán, cristianos, judios, incluso algún comunista irredento) cuya misión en la vida es la de imponernos su FE. Cuándo comprenderán que su FE es suya y con ella pueden hacer lo que les plazca, y que aquellos que no la compartimos, estamos en nuestro perfecto derecho a vivir nuestra vida según nuestras propias creencias y motivaciones.
Resumiendo: La libertad de uno termina donde comienza la de los demás.
Respetuosamente,
