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BOMBA / La UE se ve impotente y no sabe como actuar
PD / Agencias
Coincidiendo con la segunda jornada de reuniones de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en Viena para intentar poner solución al contencioso nuclear, Irán ha levantado los precintos que la ONU colocó sobre la controvertida planta de Isfahán de enriquecimiento de uranio y cuya reactivación ha desatado una una crisis internacional.Así lo ha afirmado el jefe de la organización iraní de la energía atómica citado por la televisión estatal. También lo ha confirmado un portavoz del organismo internacional. El nuevo presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, defendió el reinicio del trabajo de la planta, aunque aclara que Teherán quiere continuar las negociaciones con la Unión Europea "con nuevas ideas".
El proceso de reactivación de la planta de Isfahán comenzó el lunes, lo que avivó las tensiones que el país árabe mantiene desde hace unos años con varias naciones europeas. El levantamiento total de los precintos supone la reactivación completa de la conversión de uranio, el paso previo para el polémico enriquecimiento de uranio cuyos posibles usos militares teme la comunidad internacional.
En busca del consenso
El OIEA ha informado de que sus inspectores han instalado y probado varias cámaras de vigilancia para evitar que ningún material pueda ser desviado de la planta. Un diplomático de la llamada troika europea, compuesta por Alemania, Francia y Reino Unido, ha dicho en Viena que "hubiese sido mejor si no hubieran roto los precintos".
La diplomacia nuclear puede ser un proceso tan delicado como quitarle el detonador a una bomba. Si se aprieta demasiado, un régimen sospechoso de tratar de construir armas atómicas podría endurecer su posición y ocultar mejor sus operaciones. Si se es demasiado blando, la nación sospechosa puede sentirse en condiciones de hacer lo que le venga en gana. Renuentes a usar su arma de último recurso contra Irán _denunciarlo al Consejo de Seguridad de la ONU, que podría aplicarle a Teherán sanciones de consecuencias catasróficas_ los diplomáticos aún tenían esperanzas el miércoles de hallar una salida negociada. Pero eso no será fácil _a pesar de una oferta del presidente intransigente Mahmud Ahmadinejad de regresar a la mesa_, porque Irán ya ha rechazado una oferta europea de incentivos económicos y políticos. "Tienen que pensar, tienen que volver a negociar... hay que bajar la temperatura", dijo el jefe de política exterior de la UE, Javier Solana, al diario El País.
El OIEA está reunido desde ayer para intentar llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes, Irán y Europa. El pasado viernes, la UE propuso al régimen de los ayatolás cooperación a cambio del cierre de sus plantas nucleares. Sin embargo, Irán consideró la propuesta como “un insulto”.
No obstante, Irán ha insistido en que la reactivación de la planta de Isfahán se haga bajo la vigilancia del OIEA, que mantiene controlada la suspensión de la actividad nuclear iraní desde febrero de 2003.
Continúan las negociaciones
El OIEA colocó los primeros precintos el pasado mes de noviembre, cuando Irán temió que la comunidad internacional elevara el conflicto al Consejo de Seguridad de la ONU como paso previo a un proceso sancionador. Irán anunció entonces que la suspensión sería temporal. Desde entonces, Irán ha considerado que las sucesivas negociaciones con la Unión Europea sólo han servido para negar al país su derecho “inalienable” a fabricar combustible. Aunque Occidente teme que el enriquecimiento de uranio pueda ser utilizado por el régimen iraní para fabricar armas atómicas, Irán insiste en que sólo quiere generar energía con fines pacíficos.
A falta de consenso durante la primera jornada entre sus 35 miembros, la Junta de Gobernadores del OIEA continúa hoy su reunión con expectación después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, comunicara ayer por carta al secretario general de la ONU, Kofi Annan, que tiene una “nueva propuesta” para solucionar la crisis.
El objetivo de los europeos es hacer un llamamiento a Irán a seguir negociando y a no proseguir por ahora con sus actividades nucleares de forma unilateral. El martes, Sirus Nasseri, el líder de la delegación iraní en la reunión de Viena, aseguró que su país quiere seguir negociando con los europeos, aunque sólo si éstos reconocen el derecho de Irán a acceder a esa tecnología. Mientras, los países en desarrollo en la Junta aseguran que no están dispuestos a aceptar una resolución que se pueda entender como un llamamiento vinculante a Irán a suspender actividades nucleares consideradas legales bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), firmado también por Teherán.
Se descarta por el momento que la Junta denuncie a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene los poderes de aplicar sanciones. No obstante, en círculos diplomáticos se habla de la posibilidad de una nueva reunión urgente de la Junta de Gobernadores del OIEA para las próximas semanas, dependiendo de cómo reaccione Teherán a la resolución que se apruebe estos días. La Administración de George W. Bush, que incluyó a Irán en el llamado “Eje del Mal” -junto a Irak y Corea del Norte-, acusa al régimen de los ayatolás de querer hacerse con armas nucleares.

