![]() |
REPORTAJE / Siete veces en el punto de mira
Por José María Zavala
En cierta ocasión, Don Juan Carlos comentó, sobrado de razón, que a los Reyes solamente les protege “su buena estrella”. Lunes, 17 de julio de 1995. El barco La Belle Poule, que patronea el etarra Juan José Rego Vidal con la identidad falsa de Andrés Sáenz de Buruaga Sáinz atraca en el puerto deportivo de Alcudia. Le acompañan a bordo su hijo Ignacio Rego Sebastián y otro joven de 27 años, Jorge García Sertucha, encargado de apretar el gatillo del rifle de mira telescópica marca Dekaise, de fabricación belga, con el que pretenden asesinar al Rey. Tras pasar la noche del día 18 a bordo del barco, Ignacio Rego y Jorge García Sertucha parten a la mañana siguiente en coche hacia Porto Pi. Una vez allí, se alojan en un piso situado en el número 14 de la calle Rafaletas, a tan sólo 251 metros de distancia de donde atraca el yate Fortuna del Rey. El jefe del comando, Juan José Rego, permanece en Alcudia custodiando La Belle Poule. Desde el balcón del apartamento, García Sertucha, a salvo por completo de la vigilancia policial, realiza un seguimiento minucioso de la Familia Real.Anota en sus cuartillas no sólo los movimientos del Rey; también los del príncipe Felipe y las infantas Elena y Cristina, así como los de sus invitados ese verano a Palma, Irene y Pablo de Grecia, hermana y sobrino de la reina Sofía, respectivamente. El 23 de julio, domingo, se ha producido un hecho singular. El Fortuna ha zarpado de Porto Pi pasadas las nueve de la noche, justo cuando García Sertucha ha tenido por primera vez a tiro a Don Juan Carlos, tal y como él mismo recoge en su registro de horarios e incidencias. Unos minutos antes, se ha dirigido al dormitorio principal, al fondo del pasillo, para recoger el fusil del armario empotrado. Ha abierto la cremallera de la funda de esquí acuático y ha extraído con sumo cuidado, agarrándolo por la culata, el rifle de mira telescópica. Luego, ha regresado al salón y ha apoyado el arma sobre dos mesas superpuestas colocadas junto a la ventana, a fin de calcular el ángulo de tiro más adecuado sobre el Fortuna. El 8 de agosto, el etarra vuelve a tener por cuarta vez al Rey en su punto de mira. El Fortuna sale ese mediodía a las 12.20, y llega a Porto Pi a las 20.40 horas. La Familia Real se traslada a Ibiza y Sertucha recoge en sus cuartillas la presencia de cada uno de sus miembros en Porto Pi: “Él, ella, niños, Pablo de Grecia, mujer (se refiere a la esposa de éste, la multimillonaria norteamericana Marie Chantal Miller)". "Él no está a la vuelta”. Por la noche, en el piso de la calle Rafaletas se reúnen los tres miembros del comando. Durante los 23 días que llevan en la isla han tenido a tiro al Rey en cuatro ocasiones y han podido comprobar que el disparo puede realizarse con bastantes posibilidades de éxito. Sólo hay una razón que ha impedido a García Sertucha apretar el gatillo de su rifle: la huida. Una vez efectuado el disparo será preciso activar, en sólo tres minutos, el temporizador de un artefacto explosivo, burlar a los policías de servicio en la zona, atravesar por dentro el hipermercado Pryca situado debajo del edificio y salir a la calle por su puerta trasera, donde está aparcada una Yamaha. Rego y Sertucha subirán como una centella a la motocicleta y emprenderán la fuga en dirección a Alcudia, donde los aguardará Juan José Rego con los motores de La Belle Poule en marcha. Ignacio Rego ha cubierto en dos ocasiones el trayecto hasta Alcudia y durante la reunión informa de que el tiempo real de la huida oscila entre 50 y 55 minutos. El comando se da de plazo hasta el siguiente domingo, 13 de agosto, para intentar la acción contra el Rey. El 9 de agosto, el Fortuna zarpa de Porto Pi a las 11.23 de la mañana.

